{"id":25981148,"date":"2025-12-19T06:58:53","date_gmt":"2025-12-19T06:58:53","guid":{"rendered":"https:\/\/www.nutagen.com\/podemos-aumentar-nuestra-esperanza-de-vida-la-ciencia-da-respuestas\/"},"modified":"2025-12-19T06:58:53","modified_gmt":"2025-12-19T06:58:53","slug":"podemos-aumentar-nuestra-esperanza-de-vida-la-ciencia-da-respuestas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nutagen.com\/es\/podemos-aumentar-nuestra-esperanza-de-vida-la-ciencia-da-respuestas\/","title":{"rendered":"\u00bfPodemos aumentar nuestra esperanza de vida? La ciencia da respuestas"},"content":{"rendered":"<p><strong>Los genes por s\u00ed solos no son decisivos para una vida m\u00e1s larga; un estilo de vida saludable y la prevenci\u00f3n de riesgos desempe\u00f1an un papel fundamental.<\/strong><\/p>\n<p>La esperanza de vida y la longevidad son temas fascinantes que se refieren a diversos aspectos de la vida humana. Una vida larga no est\u00e1 determinada exclusivamente por la predisposici\u00f3n gen\u00e9tica. La ciencia demuestra que un estilo de vida saludable y la prevenci\u00f3n de factores de riesgo pueden influir positivamente en la esperanza de vida.<\/p>\n<p>El t\u00e9rmino \u00ablongevidad\u00bb se utiliza a menudo como sin\u00f3nimo de una vida larga. Cabe destacar que los avances m\u00e9dicos han contribuido de manera significativa a que muchas personas alcancen su edad m\u00e1xima potencial. Sin embargo, estos avances no son el \u00fanico factor que influye en la esperanza de vida. Las investigaciones demuestran que, adem\u00e1s de los factores gen\u00e9ticos, el estilo de vida y los factores ambientales tambi\u00e9n desempe\u00f1an un papel decisivo. Algunas de estas influencias pueden modificarse, mientras que otras son m\u00e1s o menos constantes.<\/p>\n<h3>Diferencia entre longevidad, esperanza de vida y esperanza de vida<\/h3>\n<p>Existen matices entre los tres t\u00e9rminos. La longevidad se refiere a una esperanza de vida m\u00e1s larga en comparaci\u00f3n con la mayor\u00eda de las personas que llevan una vida saludable. La esperanza de vida indica cu\u00e1nto tiempo se espera que viva una persona en funci\u00f3n de su a\u00f1o de nacimiento y otros factores demogr\u00e1ficos. Gracias a d\u00e9cadas de innovaciones m\u00e9dicas, la esperanza de vida media se ha prolongado.<\/p>\n<h3>El aumento de la esperanza de vida allana el camino para la investigaci\u00f3n sobre la longevidad<\/h3>\n<p>En el siglo XX, la esperanza de vida aument\u00f3 considerablemente gracias a los avances en medicina y salud. Este aumento se debe, en particular, a la prevenci\u00f3n de la mortalidad infantil prematura. Sin embargo, desde hace alg\u00fan tiempo se observa un aumento m\u00e1s bien modesto de la esperanza de vida general, ya que las personas viven m\u00e1s tiempo y aumentan las enfermedades cr\u00f3nicas relacionadas con la edad.<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n sobre la longevidad se centra ahora en prolongar la vida en la vejez. Aqu\u00ed surge la pregunta central: \u00bfc\u00f3mo se puede aumentar la esperanza de vida y qu\u00e9 papel desempe\u00f1a la gen\u00e9tica en ello?<\/p>\n<p>Contrariamente a la creencia de que nuestros genes determinan cu\u00e1nto tiempo vivimos, las investigaciones demuestran que, en el caso de los gemelos, solo entre el 20 % y el 30 % de las diferencias en la esperanza de vida son hereditarias. La secuenciaci\u00f3n del genoma completo permite un an\u00e1lisis m\u00e1s preciso de las variantes gen\u00e9ticas relacionadas con el envejecimiento. Los estudios han demostrado que los hijos de padres con una alta esperanza de vida presentan ciertas variantes gen\u00e9ticas relacionadas con la salud card\u00edaca, el IMC, los niveles de colesterol y triglic\u00e9ridos, la diabetes, las enfermedades inflamatorias intestinales y el alzh\u00e9imer. <\/p>\n<h3>Influencia del estilo de vida en la esperanza de vida<\/h3>\n<p>La influencia del estilo de vida en la esperanza de vida es considerable. Factores como el sue\u00f1o, la alimentaci\u00f3n, la actividad f\u00edsica, el ayuno intermitente, las redes sociales y el consumo de alcohol y tabaco desempe\u00f1an un papel decisivo.<\/p>\n<h3>Sue\u00f1o<\/h3>\n<p>El sue\u00f1o desempe\u00f1a un papel importante en la atenci\u00f3n, la percepci\u00f3n, el estado de \u00e1nimo, la gesti\u00f3n del estr\u00e9s y la reparaci\u00f3n de c\u00e9lulas y m\u00fasculos. Se ha descubierto que las personas con una larga esperanza de vida comparten algunas caracter\u00edsticas comunes en cuanto al sue\u00f1o. En un peque\u00f1o estudio realizado en 2014, se compararon los h\u00e1bitos de sue\u00f1o de personas de 85 a\u00f1os o m\u00e1s con los de personas de 60 a\u00f1os. El an\u00e1lisis revel\u00f3 que el grupo de mayor edad ten\u00eda un ritmo de sue\u00f1o-vigilia estricto y un sue\u00f1o profundo. Adem\u00e1s, ten\u00edan niveles m\u00e1s altos de colesterol HDL (colesterol bueno) y niveles m\u00e1s bajos de triglic\u00e9ridos que sus compa\u00f1eros de edad ligeramente m\u00e1s j\u00f3venes.<\/p>\n<p>Aunque este estudio no significa que dormir bien alargue la vida d\u00e9cadas, s\u00ed demuestra que existe una relaci\u00f3n entre el sue\u00f1o, la longevidad y el metabolismo de las grasas.<\/p>\n<h3>Alimentaci\u00f3n<\/h3>\n<p>Existen numerosas pruebas de la estrecha relaci\u00f3n entre los alimentos, la nutrici\u00f3n y el envejecimiento. A continuaci\u00f3n se enumeran algunos alimentos que pueden favorecer o dificultar el proceso de envejecimiento:  <\/p>\n<ul>\n<li><strong>Carne roja: <\/strong>un estudio que investig\u00f3 la relaci\u00f3n entre las fuentes de prote\u00ednas animales y vegetales y el riesgo de mortalidad revel\u00f3 que tanto una mayor proporci\u00f3n de prote\u00ednas animales frente a vegetales como un mayor consumo total de carne est\u00e1n asociados con un mayor riesgo de mortalidad.<\/li>\n<li><strong>Caf\u00e9 y t\u00e9 verde: <\/strong>el consumo de caf\u00e9 y t\u00e9 se asocia con la longevidad. En comparaci\u00f3n con no tomar caf\u00e9, el consumo de tres tazas de caf\u00e9 al d\u00eda se asocia con un riesgo entre un 12 % y un 17 % menor de muerte por todas las causas. El consumo de cuatro tazas de t\u00e9 verde al d\u00eda se asocia con una reducci\u00f3n del 5 % en la mortalidad general.<\/li>\n<li><strong>Verduras: <\/strong>Las verduras cruc\u00edferas como el br\u00f3coli, las coles de Bruselas, la col, la coliflor y la col rizada contienen sulforafano, un compuesto sulfuroso que activa mecanismos antiinflamatorios y desintoxicantes. El sulforafano puede favorecer el proceso de envejecimiento a nivel celular y ayudar al cuerpo a lidiar con los factores de estr\u00e9s cotidianos.<\/li>\n<\/ul>\n<h3>Actividad f\u00edsica<\/h3>\n<p>La degradaci\u00f3n natural de los m\u00fasculos y la masa corporal libre de grasa comienza con la edad y puede empezar ya a partir de los cuarenta a\u00f1os. El entrenamiento de resistencia estimula el crecimiento muscular y es el mejor medio para contrarrestar esta degradaci\u00f3n muscular relacionada con la edad. Un estudio a gran escala ha demostrado que las personas de mediana y avanzada edad que aumentan su actividad f\u00edsica est\u00e1n mejor protegidas contra la mortalidad general que las personas inactivas.<\/p>\n<h3>Ayuno intermitente<\/h3>\n<p>El ayuno intermitente regular, incluyendo las dietas intermitentes, el ayuno alternativo o el ayuno intermitente 5:2, puede prolongar la esperanza de vida y se ha demostrado que protege contra enfermedades cr\u00f3nicas relacionadas con la edad, como la diabetes y las enfermedades cardiovasculares.<\/p>\n<h3>Redes sociales y relaciones<\/h3>\n<p>Se ha demostrado que las relaciones sociales influyen en la salud y la longevidad. Los estudios muestran que el aislamiento social, especialmente en las personas mayores, puede aumentar la probabilidad de morir entre un 50 % y un 91 %.<\/p>\n<h3>Consumo de alcohol y tabaco<\/h3>\n<p>Un estudio realizado en 2020 demostr\u00f3 que el consumo moderado de alcohol, es decir, no m\u00e1s de una copa al d\u00eda, aumenta la esperanza de vida en casi un a\u00f1o, mientras que un consumo m\u00e1s elevado de alcohol provoca una p\u00e9rdida de casi siete a\u00f1os. La p\u00e9rdida era de m\u00e1s de 10 a\u00f1os si los bebedores tambi\u00e9n fumaban, lo que ocurr\u00eda en la mayor\u00eda de los casos (65-80 %).<\/p>\n<p>En un estudio anterior se determin\u00f3 que los fumadores que dejan de fumar a los 35 a\u00f1os pueden prolongar su esperanza de vida entre siete y casi nueve a\u00f1os.<\/p>\n<h3>\u00bfC\u00f3mo se puede determinar si se est\u00e1 envejeciendo bien?<\/h3>\n<p>Hoy en d\u00eda, ya no es imposible llegar a los 100 a\u00f1os o m\u00e1s. Pero las personas envejecen a ritmos diferentes. Y el cumplea\u00f1os no es el mejor indicador de la edad real. Las decisiones relacionadas con el estilo de vida, como la alimentaci\u00f3n, la actividad f\u00edsica y las relaciones sociales, influyen a la hora de retrasar la muerte o provocarla prematuramente. Pero incluso antes, estas decisiones relacionadas con el estilo de vida tienen un efecto positivo o negativo en el estado interno del cuerpo.<\/p>\n<p><strong>Para averiguar a qu\u00e9 ritmo se envejece, existen los siguientes m\u00e9todos habituales:<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li><strong>Biomarcadores: <\/strong>existen ciertos biomarcadores que pueden indicar el estr\u00e9s oxidativo y determinados procesos de envejecimiento, como los productos finales de glicaci\u00f3n (AGE), que est\u00e1n relacionados con los procesos de envejecimiento.<\/li>\n<li><strong>Edad biol\u00f3gica: <\/strong>este m\u00e9todo intenta determinar la edad biol\u00f3gica, que es el resultado de la combinaci\u00f3n de factores gen\u00e9ticos y ambientales. Existen diferentes pruebas basadas en distintos par\u00e1metros biol\u00f3gicos, como la longitud de los tel\u00f3meros, los patrones de metilaci\u00f3n, las pruebas epigen\u00e9ticas, las pruebas de funci\u00f3n inmunol\u00f3gica, etc.<\/li>\n<li><strong>Pruebas f\u00edsicas:<\/strong> algunas pruebas f\u00edsicas pueden utilizarse para observar el comportamiento del envejecimiento. Entre ellas se incluyen, por ejemplo, la determinaci\u00f3n de la fuerza muscular, el equilibrio y la postura, la medici\u00f3n de la frecuencia card\u00edaca, la presi\u00f3n arterial, el nivel de colesterol y otros par\u00e1metros sangu\u00edneos.<\/li>\n<li><strong>Pruebas cognitivas: <\/strong>la funci\u00f3n cognitiva puede ser un buen indicador del proceso de envejecimiento. El uso de pruebas cognitivas puede ayudar a medir el proceso de envejecimiento y la disminuci\u00f3n de la funci\u00f3n cognitiva.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Aunque es posible observar el envejecimiento mediante biomarcadores y diversas pruebas, hay que destacar que ning\u00fan m\u00e9todo por s\u00ed solo permite obtener una conclusi\u00f3n absoluta sobre el envejecimiento.<\/p>\n<p>Sin embargo, en general, la investigaci\u00f3n sugiere que un estilo de vida equilibrado, basado en un sue\u00f1o regular, una alimentaci\u00f3n saludable, actividad f\u00edsica, relaciones sociales s\u00f3lidas y un estilo de vida moderado, es la clave para una mayor esperanza de vida.<\/p>\n<h3>Referencias<\/h3>\n<ol>\n<li>Olshansky, S. J. &amp; Carnes, B. A. (2019). Inconvenient Truths About Human Longevity. <em>The Journals of Gerontology: Series A<\/em>, <em>74<\/em>(Supplement_1), S7\u2013S12. https:\/\/doi.org\/10.1093\/gerona\/glz098<\/li>\n<li>Pilling, L. C., Atkins, J. L., Bowman, K., Jones, S. E., Tyrrell, J., Beaumont, R. N., Ruth, K. S., Tuke, M. A., Yaghootkar, H., Wood, A. R., Freathy, R. M., Murray, A., Weedon, M. N., Xue, L., Lunetta, K., Murabito, J. M., Harries, L. W., Robine, J. M., Brayne, C., . . . Melzer, D. (2016). Human longevity is influenced by many genetic variants: evidence from 75,000 UK Biobank participants. <em>Aging<\/em>, <em>8<\/em>(3), 547\u2013560. https:\/\/doi.org\/10.18632\/aging.100930<\/li>\n<li>Giuliani, C., Garagnani, P. &amp; Franceschi, C. (2018). Genetics of Human Longevity Within an Eco-Evolutionary Nature-Nurture Framework. <em>Circulation Research<\/em>, <em>123<\/em>(7), 745\u2013772. https:\/\/doi.org\/10.1161\/circresaha.118.312562<\/li>\n<li>Worley SL. The Extraordinary Importance of Sleep: The Detrimental Effects of Inadequate Sleep on Health and Public Safety Drive an Explosion of Sleep Research. P T. 2018 Dec;43(12):758-763. PMID: 30559589; PMCID: PMC6281147.<\/li>\n<li>Mazzotti, D. R., Guindalini, C., Moraes, W. A. D. S., Andersen, M. L., Cendoroglo, M. S., Ramos, L. R. &amp; Tufik, S. (2014). Human longevity is associated with regular sleep patterns, maintenance of slow wave sleep, and favorable lipid profile. <em>Frontiers in Aging Neuroscience<\/em>, <em>6<\/em>. https:\/\/doi.org\/10.3389\/fnagi.2014.00134<\/li>\n<li>Virtanen, H. E., Voutilainen, S., Koskinen, T. T., Mursu, J., Kokko, P., Ylilauri, M. P., Tuomainen, T. P., Salonen, J. T. &amp; Virtanen, J. K. (2019). Dietary proteins and protein sources and risk of death: the Kuopio Ischaemic Heart Disease Risk Factor Study. <em>The American Journal of Clinical Nutrition<\/em>, <em>109<\/em>(5), 1462\u20131471. https:\/\/doi.org\/10.1093\/ajcn\/nqz025<\/li>\n<li>Malerba, S., Turati, F., Galeone, C., Pelucchi, C., Verga, F., La Vecchia, C. &amp; Tavani, A. (2013). A meta-analysis of prospective studies of coffee consumption and mortality for all causes, cancers and cardiovascular diseases. <em>European Journal of Epidemiology<\/em>, <em>28<\/em>(7), 527\u2013539. https:\/\/doi.org\/10.1007\/s10654-013-9834-7<\/li>\n<li>Poole, R., Kennedy, O. J., Roderick, P., Fallowfield, J. A., Hayes, P. C. &amp; Parkes, J. (2017). Coffee consumption and health: umbrella review of meta-analyses of multiple health outcomes. <em>BMJ<\/em>, j5024. https:\/\/doi.org\/10.1136\/bmj.j5024<\/li>\n<li>Kubo, E., Chhunchha, B., Singh, P., Sasaki, H. &amp; Singh, D. P. (2017). Sulforaphane reactivates cellular antioxidant defense by inducing Nrf2\/ARE\/Prdx6 activity during aging and oxidative stress. <em>Scientific Reports<\/em>, <em>7<\/em>(1). https:\/\/doi.org\/10.1038\/s41598-017-14520-8<\/li>\n<li>Mattson, M. P., Longo, V. D. &amp; Harvie, M. (2017). Impact of intermittent fasting on health and disease processes. <em>Ageing Research Reviews<\/em>, <em>39<\/em>, 46\u201358. https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.arr.2016.10.005<\/li>\n<li>Yang, Y. C., Boen, C., Gerken, K., Li, T., Schorpp, K. &amp; Harris, K. M. (2016). Social relationships and physiological determinants of longevity across the human life span. <em>Proceedings of the National Academy of Sciences<\/em>, <em>113<\/em>(3), 578\u2013583. https:\/\/doi.org\/10.1073\/pnas.1511085112<\/li>\n<li>van den Brandt, P. A. &amp; Brandts, L. (2020). Alcohol consumption in later life and reaching longevity: the Netherlands Cohort Study. <em>Age and Ageing<\/em>, <em>49<\/em>(3), 395\u2013402. https:\/\/doi.org\/10.1093\/ageing\/afaa003<\/li>\n<li>Abdullah, S. M., Defina, L. F., Leonard, D., Barlow, C. E., Radford, N. B., Willis, B. L., Rohatgi, A., McGuire, D. K., de Lemos, J. A., Grundy, S. M., Berry, J. D. &amp; Khera, A. (2018). Long-Term Association of Low-Density Lipoprotein Cholesterol With Cardiovascular Mortality in Individuals at Low 10-Year Risk of Atherosclerotic Cardiovascular Disease. <em>Circulation<\/em>, <em>138<\/em>(21), 2315\u20132325. https:\/\/doi.org\/10.1161\/circulationaha.118.034273<\/li>\n<li>Furman, D., Campisi, J., Verdin, E., Carrera-Bastos, P., Targ, S., Franceschi, C., Ferrucci, L., Gilroy, D. W., Fasano, A., Miller, G. W., Miller, A. H., Mantovani, A., Weyand, C. M., Barzilai, N., Goronzy, J. J., Rando, T. A., Effros, R. B., Lucia, A., Kleinstreuer, N. &amp; Slavich, G. M. (2019). Chronic inflammation in the etiology of disease across the life span. <em>Nature Medicine<\/em>, <em>25<\/em>(12), 1822\u20131832. https:\/\/doi.org\/10.1038\/s41591-019-0675-0<\/li>\n<\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La ciencia demuestra que nuestros genes solo determinan una parte de nuestra esperanza de vida: los factores relacionados con el estilo de vida, como el sue\u00f1o, la nutrici\u00f3n, el ejercicio y las relaciones sociales, son los determinantes clave de una mayor esperanza de vida.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":25981147,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[126],"tags":[],"class_list":["post-25981148","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-longevidad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nutagen.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25981148","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nutagen.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nutagen.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nutagen.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nutagen.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25981148"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nutagen.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25981148\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nutagen.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/25981147"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nutagen.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25981148"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nutagen.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25981148"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nutagen.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25981148"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}